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sábado, 2 de mayo de 2015

¿Cuál es el estado de los recursos hídricos en España?

Tenemos unas peculiaridades en el consumo del agua que deben conocerse para conseguir que este bien escaso tenga un uso más sostenible y racional: la tarifa que pagamos no cubre los costes del servicio y el precio es diferente en cada provincia. La huella hídrica es de las más altas del mundo. La agricultura derrocha el agua. El agua embotellada que bebemos no es mejor que la del grifo y somos el país líder mundial en pantanos y desaladoras.

Nuestro país tiene unos recursos hídricos de 346.500 millones de m3 al año, de los cuales 235.000 millones se evaporan volviendo a la atmósfera. Esto representa el 68% del total. Empleamos 111.100 millones de m3 para nuestro consumo, que representa el 32% del total. Si seguimos lo estimado por la Agencia Europea de Medio Ambiente, "cinco estados han extraído más del 20% de sus recursos disponibles y esto origina que su capacidad hídrica esté bajo estrés".

Solo Bélgica e Italia tienen un consumo hídrico mayor que España. La política de oferta realizada históricamente por PP/PSOE hace que la sobreexplotación hídrica que sufre el país esté causando la bajada de los cauces de los ríos y de los acuíferos subterráneos, además de la desecación de los humedales. Todos estos fenómenos tienen impactos muy negativos en los ecosistemas de agua dulce de nuestro territorio.

El regadio de superficie agrícola es la principal causa
de sobreexplotación hídrica. Fuente: colombia.com 

En el año 2011, nuestro país extrajo 26.949 millones de m3 de las aguas superficiales y 6.595 de las subterráneas. Año a año se capta más agua de los acuíferos, mientras que desciende la cantidad obtenida en ríos.

Focos del despilfarro
Uno de los problemas con el agua es la gran extensión de la superficie agrícola regada, que son 3.600.000 Ha y que consume el 80% del agua del país. Supone el 15% de la superficie agraria utilizada y el 8% de la superficie nacional. Sirva como ejemplo de irresponsabilidad que la cuenca del Segura consume más agua de lo que llueve en la zona y esto hace insostenible los regadíos de ese área.

Un aspecto muy llamativo es la cantidad de campos de golf en nuestro país, la mayoría situados en la zona mediterránea, que es donde más escasez de agua existe. Debemos saber que el gasto de agua en campos de golf es muy importante y deberíamos reflexionar sobre la sostenibilidad de los mismos debido a su alto consumo.
"El agua será un bien cada vez más escaso, es nuestro oro azul"
Por otro lado, el consumo medio de agua en los hogares de nuestro país se situaba en el año 2010 en 144 litros/habitante/día. Además, la dotación de agua (el agua que se distribuye para el consumo) es de 236 litros/habitante/día. El consumo medio por habitante/día es uno de los más bajos de Europa: Madrid 131 litros, Bilbao 109 y Barcelona 110, mientras que en otras partes de Europa el consumo se dispara: Oslo 197 litros, Londres 158 y Estocolmo 178.

Resulta escandaloso que el coste diario del agua que consumimos en casa por el grifo sea un gasto parecido al de un litro de agua embotellada, con el coste ecológico que esta conlleva (plásticos, transporte...), cuando la calidad de sus aguas no es superior a la que sale del grifo. Hay que recordar que la calidad del agua de grifo en España ocupa los primeros lugares del ranking europeo en calidad, precio y regularidad de suministro.

Otra cosa que debemos saber es que en nuestro país también existen los desahucios hídricos. En el año 2013 se dieron 500.000 avisos de corte de agua, de los cuales 300.000 fueron efectivos, siendo el 90% de estos desahucios realizados por las empresas privadas. Los desahucios hídricos crecieron un 30% en el año 2013 respecto al año anterior.

En conclusión, el agua es un bien público y un derecho humano fundamental, por lo que solo debería ser gestionado por empresas públicas, que no buscan beneficio, sino el servicio. Además, muchas de las empresas públicas de agua en nuestro país son modelo de gestión. El agua es nuestro futuro. Hagamos un uso racional y ajustado a nuestras necesidades y no despilfarremos. Debemos tener claro como país la modernización de los usos del agua, tanto en el campo agrícola como en el industria o en el de consumo doméstico, con la necesidad de una gestión saludable y eficiente. El agua será un bien cada vez más escaso, es nuestro oro azul.

REFERENCIAS
- www.nuevatribuna.es

martes, 28 de abril de 2015

El agua embotellada, el gran negocio

El sector del agua embotellada está creciendo muy rápidamente en todo el mundo, siendo el negocio más boyante actualmente, pero también es uno de los menos regulados, lo que da lugar a situaciones auténticamente escandalosas.

Mientras que aumentan los beneficios de las multinacionales del agua embotellada con una calidad cuestionable, una regulación libre y más eficiente de los sistemas municipales permitiría poner en ejecución una distribución de agua potable segura para toda la población del mundo por una cantidad mucho menor que la usada en el agua embotellada.

El consumo anual de agua embotellada alcanza los 154.000 millones de litros en el año 2006, y supone un aumento del 57% respecto al año 2001. Esto representa un gasto de unos 100.000 millones de dólares anuales. El precio medio de un litro de agua embotellada es de 0'65 euros.

El negocio del agua embotellada supone una enorme preocupación
 medioambiental. Fuente: ddecoracion.com

En España, el litro de agua de grifo cuesta, en el año 2004, 0'00096 euros. Como se puede comprobar el negocio es redondo. Por el mismo precio de una botella de agua embotellada se puede abastecer con tres mil litros de agua del grifo.

Uno de los grandes problemas es que no hay un mantenimiento adecuado de las redes de distribución de agua potable, ya sean públicas o privadas, lo que deteriora muchísimo el servicio y la calidad del agua que sale del grifo. Está claro que no luce este tipo de inversiones en el mundo político y de paso se favorece todo lo privado con el clásico esquema neoliberal de que lo privado es mejor que lo público.

Mientras que no se invierte lo necesario en las redes de abastecimiento, se subvenciona, con autorizaciones a bajo coste, la explotación de fuentes de agua por empresas embotelladoras privadas, que obtienen unos beneficios fabulosos.

Escasa concienciación medioambiental
La industria embotelladora de agua dice que es respetuosa con el medio ambiente pero esto no es así, pues en muchos casos usa el agua de forma poco concienciada con el medio ambiente y el 90% de los envases que utiliza son de plástico. Todos los que vamos por el campo vemos en él infinidad de estos envases que son fuertemente contaminantes. Estas empresas nos dirán que cumplen la ley escrupulosamente en este tema, pero aun siendo así, los envases de plástico deben de desaparecer con carácter urgente.

Es hora de exigir a los poderes públicos las inversiones necesarias en las redes públicas o privadas para que su mantenimiento sea el adecuado, garantizando la calidad sanitaria del agua de grifo, ya sea en sabor, olor... Y al mismo tiempo, unas normas de comportamiento ético y sanitario de las aguas embotelladas, con rigurosos controles, así como la exigencia de un precio justo de las mismas.

REFERENCIAS
- www.nuevatribuna.es

jueves, 9 de abril de 2015

La contaminación del agua mineral

La composición química de un agua natural, en función del uso que a la misma se le da, se denomina calidad del agua, y existen una serie de normas que regulan las concentraciones permisibles que debe poseer cada elemento o indicador de calidad según los diferentes usos. Por ejemplo, las normas establecidas para que un agua se pueda utilizar para el abasto exigen un contenido despreciable de los componentes los ciclos de nitrógeno y fósforo. Sin embargo, para el riego las aguas deben poseer un alto contenido de los mismos.

Relacionadas con la calidad del agua, se encuentran las medidas a tomar en la colección de la muestra. García y Beato (1979) han propuesto una serie de recomendaciones para el muestreo de aguas y el control de su contaminación. Otro método para determinar la calidad de las aguas consiste en evaluar un determinado índice de calidad, que representa la suma de diferentes indicadores del deterioro de la misma, a los cuales se les da un peso diferente en dependencia de los objetivos de control.

Además de calidad químico-física de las aguas es necesario controlar la calidad bacteriológica. La contaminación del agua por organismos patógenos se debe principalmente al vertimiento o percolación de residuos urbanos o agroindustriales, puesto que este tipo de microorganismo no se origina en las condiciones naturales. Los microorganismos están muy difundidos en las aguas minerales, incluso en condiciones de elevada temperatura como ocurre en algunas fuentes mineromedicinales. El control de estos organismos, tanto en el suelo como en las aguas, es de gran importancia para determinar el estado de estas últimas y para su explotación en el termalismo de salud.


Los diferentes agentes responsables de la contaminación del agua.
Fuente: rincondelvago.com

Antiguamente la calidad bacteriológica en ríos, lagos y aguas subterráneas no se controlaba mediante la determinación de microorganismos patógenos, sino a través de la identificación de bacterias fecales, es decir, bacterias que subsisten normalmente en el tracto digestivo humano. En general, se utilizaba como índice las bacterias pertenecientes al grupo coliforme. Existe una relación aproximada entre la cantidad de estas bacterias y las de tipo patógenas, tales como salmonelas, aeromonas, seudomonas, clostridium, estafilococo y shigella. Aunque la contaminación de las aguas subterráneas ha ocurrido a todo lo largo de la historia de la humanidad, parece fácilmente aceptable que es durante los últimos decenios cuando se registra un aumento exponencial derivado de dos aspectos relevantes: la gran industrialización de nuestra sociedad y el aumento considerable de la demanda de agua. El agua utilizada por el hombre en los diversos usos domésticos, agrícola e industrial vuelve en un porcentaje elevado al medio, pero con un aumento de sales y otras sustancias indeseables, salvo que se sometan a un tratamiento depurador; en este último caso, también queda un residuo altamente contaminante que eventualmente puede deteriorar la calidad de los acuíferos.

Agentes contaminantes
Los agentes contaminantes se pueden reunir en los siguientes grupos: detergentes, plaguicidas, hidrocarburos, contaminantes orgánicos, contaminantes biológicos, contaminantes químicos minerales y sustancias radiactivas.

La actividad del hombre causa un deterioro progresivo a la calidad de las aguas superficiales y subterráneas. A pesar de que estas últimas son menos susceptibles a la contaminación, una vez contaminadas se hace muy difícil restablecer su calidad original.

Con vistas a preservar la calidad de los recursos hídricos de forma tal que se puedan utilizar racionalmente en beneficio de la economía, se han establecido zonas de protección sanitaria. Como tal se denomina el área alrededor de la toma de agua, donde se establecen diferentes tipos de regulaciones con el objetivo de evitar la contaminación y hacer mínimo el riesgo de su degradación.

Según la Norma Cubana (NC-93-11-1986), las zonas de protección sanitarias se establecen con los siguientes objetivos:
  • Para el bienestar común, protección de las aguas subterráneas contra los efectos adversos de una degradación de su calidad, en interés de los suministros de agua, existentes o potenciales
  • Para preservar las reservas hídricas de una región (evitar la reducción cuantitativa de las reservas explotables por el deterioro de la calidad de las aguas)
  • Para preservar el medio ambiente subterráneo como parte este último del medio ambiente general
REFERENCIAS