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jueves, 16 de abril de 2015

Qué tener en cuenta para elegir el agua de biberón

Para preparar el biberón de tu bebé necesitas utilizar agua y a muchos padres les surgen este tipo de dudas: ¿Qué agua utilizo para el biberón de mi bebé? ¿Mineral o del grifo? Contamos cuál es la mejor opción en cada caso.

¿Se puede usar agua del grifo?
Si en la zona donde vives el agua es potable, no hay problema en utilizar agua del grifo para preparar el biberón de tu hijo.

Eso sí, siempre hay que hervirla entre 1 y 5 minutos para eliminar las bacterias que pueda tenerSi tienes dudas sobre si el agua de tu localidad es potable, no dudes en usar agua mineral.

No todas las aguas son aptas para la preparación del biberón.
Fuente: serpadres.es

Agua mineral: ¿puedo elegir cualquiera?
No se puede usar cualquier marca de agua mineral del mercado. Es muy importante estar atentos a su composición y elegir el agua de mineralización débil o muy débil. A continuación, mencionamos algunas marcas de agua aptas para preparar biberones:

- Font Vella: agua de mineralización débil, con un contenido en sodio menor de 20 mg/l, por lo que resulta ideal para preparar los biberones del bebé y otros alimentos infantiles.

- Veri: agua de baja mineralización, con escasos niveles de sodio, por lo que también se emplea para preparar el biberón.

- Bezoya: es un agua de mineralización débil y con un bajo contenido en sodio, por lo que también está indicada para la composición de alimento infantil.

- Lanjarón: el agua de Sierra Nevada también está indicada para la preparación de alimentos infantiles y dietas pobres en sodio.

¿Hay que ofrecer agua al niño que solo toma pecho?
El niño que está con lactancia materna exclusiva a demanda no necesita agua suplementaria, salvo que tenga pérdidas extra de líquidos por vómitos, diarrea o fiebre alta, o en verano por aumento de las pérdidas insensibles a través del sudor.

Los niños que solo toman biberón correctamente preparado y a demanda tampoco necesitan agua suplementaria, salvo que tengan un aumento de pérdidas. Sí se les debe ofrecer agua cuando comiencen a tomar otros alimentos distintos a la leche.

REFERENCIAS
serPadres
- FAMIPED: Familias, pediatras y adolescentes en la red

domingo, 22 de marzo de 2015

¿Qué cantidad de agua es recomendable beber cada día?

El beber cada día una cantidad adecuada de agua ayuda a prevenir numerosas enfermedades. La deshidratación crónica por un consumo insuficiente de agua es la raíz de muchas dolencias degenerativas. El agua es la mejor medicina preventiva natural.

La cantidad de agua recomendada que hay que beber al día es de 1,5 a 2 litros, unos ocho vasos de agua diarios. Las horas más adecuadas para beber agua son:
  1. Al levantarse por la mañana, beber uno o dos vasos de agua de 200 ml.
  2. Media hora antes de la comida y la cena, un vaso.
  3. Dos horas y media después de la comida y la cena, otros 200 ml.
  4. Otros tres vasos a lo largo del día.
El agua está considerada como la mejor medicina preventiva natural.
Fuente: nutriopcion.com

Para saber si vivimos con falta de agua nos podemos fijar en el color de la orina. El color tiene que ser ligeramente amarillo o incoloro. El color amarillo oscuro indica que el cuerpo no está suficientemente hidratado, y concentra al máximo la orina para perder el mínimo de agua.

Hay que tener en cuenta que los dos litros diarios necesarios son de agua pura, no de otros líquidos como el café, el vino o las bebidas refrescantes. Estas bebidas contienen agua, por supuesto, pero también llevan sustancias con acción diurética que hacen eliminar el agua ingerida.

Estas recomendaciones son especialmente importantes en verano, época en que la pérdida de líquidos es mayor y la necesidad de reponerlos puede ser incluso superior a 2 litros, según las circunstancias (actividad física, sudoración, etc.). Si observamos la distribución de agua en el cuerpo en % comprobamos que el cuerpo humano está compuesto en gran medida por agua, situándose el porcentaje en torno al setenta por ciento.

Si el balance entre la ingesta de agua y las pérdidas es negativo, se produce la deshidratación. Con la pérdida del 1% del agua corporal total aparece la sensación de sed y está clínicamente demostrado que una disminución del 2% reduce el rendimiento y la función mental. La deshidratación aumenta el ritmo cardíaco y dificulta el mantenimiento de la presión arterial. Un 4% de pérdida es ya un claro factor de riesgo y la falta del 10-15% del agua corporal total puede causar la muerte.

REFERENCIAS

domingo, 8 de marzo de 2015

El agua con gas frente al agua mineral natural

En muchos países, sobre todo del centro de Europa, la mayor parte del agua embotellada que se bebe de manera habitual es con gas. En nuestro país, este tipo de agua ni siquiera representa el 10% del consumo total. El agua con gas contiene ácido carbónico disuelto, que se traduce en burbujas. Este tipo de agua se caracteriza por su sabor ligeramente amargo, y son las propiedades organolépticas tan características que esta bebida posee las que constituyen uno de los principales motivos de su consumo. Muchas veces nos ha surgido la duda de cuál es mejor: el agua con gas o el agua mineral sin gas. 

El agua sin gas es una bebida totalmente natural que no nos aporta ninguna caloría, simplemente lo que nos brinda son sales minerales que nos ayudan a reponer los niveles de electrolitos del organismo a la vez que hidratamos el organismo y lo mantenemos en perfecto estado. Por ello que sea una sustancia necesaria para conseguir un correcto funcionamiento general del organismo. Es cierto que la calidad del agua variará dependiendo de la cantidad de sustancias minerales que contenga, algo establecido a partir de su origen, ya que no todas las aguas son iguales.

En el caso del agua con gas, la base es la misma que la del agua que no lo contiene, y es que al fin y al cabo su función es la misma, hidratar el organismo y aportarle parte de las sales minerales que necesita para un correcto funcionamiento general. Pero a las aguas con gas se les añade ácido carbónico disuelto. Este ácido lo que provoca en nuestro organismo es estimular la secreción por parte del estómago de jugos gástricos, algo que nos ayudará bastante a la hora de mejorar el proceso digestivo, ya que conseguiremos acelerar la asimilación de los alimentos por parte del organismo, mejorando así el efecto que tienen las digestiones pesadas.


El agua con gas no contiene calorías y facilita la digestión. Fuente: Aneabe

En torno a las aguas con gas existe una creencia de que contienen más calorías que las normales, y es que esto no es para nada cierto, ya que ambas no tienen calorías. Al agua con gas simplemente se le añade el gas, nunca se le añadirán azúcares, por lo que ambos tipos de agua son igual de recomendables si lo que queremos es hidratar nuestro organismo sin poner en juego nuestra dieta.

REFERENCIAS:
- Vitónica | Alimentación, deporte y salud
- EROSKI CONSUMER